Describir, documentar, analizar e interpretar 

Diccionario personal intercultural

Durante mi estancia en Sayulita y Guadalajara, fui recopilando palabras y expresiones que escuchaba con frecuencia en conversaciones, carteles o menús. Términos como híjole, huichol, chido, órale, aguas, neta o ahorita, entre otros, se convirtieron en mi pequeño diccionario vivo.
Cada palabra encierra una cosmovisión: la cercanía afectiva de los diminutivos, la espontaneidad del órale o la flexibilidad temporal del ahorita reflejan un modo particular de relacionarse con el tiempo y con los demás.
En el aula de ELE, este diccionario puede transformarse en una actividad de investigación: invitar a los alumnos a descubrir expresiones equivalentes en su lengua y compararlas. Así, el vocabulario deja de ser mera memorización para convertirse en una ventana a la identidad cultural. 

El cartel que hablaba de amor

Entre los muros soleados de Sayulita, un letrero pintado sobre madera decía:

"Prefiero caer en el alcohol que otra vez en el amor."

Esta frase, con su tono irónico y melancólico, refleja una sabiduría popular que combina humor, desengaño y resiliencia. El juego lingüístico con el verbo caer (que alude tanto a "tropezar" como a "enamorarse") revela cómo el humor mexicano convierte el dolor en risa, y la experiencia en arte cotidiano.

Desde una perspectiva lingüístico-cultural, esta expresión encarna la ironía como estrategia de resistencia emocional, donde el amor y el humor se entrelazan como ejes de identidad. Su sencillez y espontaneidad la convierten en un excelente punto de partida para trabajar el léxico figurado y el humor pragmático en la enseñanza de ELE.

A partir de esta observación surgió la propuesta "Entre el amor y los tacos: el sabor de la lengua", una secuencia didáctica que une gastronomía, emoción y humor. En ella, los estudiantes:

  • Analizan frases populares mexicanas como "Lo que no cura el amor, lo cura el tequila" "Amor de lejos, felices los cuatro"
  • Identifican recursos lingüísticos como metáforas, ironías o dobles sentidos.
  • Crean su propio "menú emocional", combinando lenguaje culinario y sentimientos (por ejemplo, Sopa de nostalgiaTaco de confianza, Agua de olvido ).

Con esta dinámica, el aula se convierte en un espacio para reír, reflexionar y empatizar, entendiendo el humor como una forma de comunicación intercultural y una "gramática de las emociones" compartida.


Sabores que enseñan: el menú de Doña Gabina Escolástica 

Durante mi estancia en Guadalajara, fui a comer un par de veces a un lugar recomendado por los locales: la Fonda Doña Gabina Escolástica. Desde la primera visita, su menú me pareció muy interesante, pues más allá de su función gastronómica, se convirtió en una auténtica lección de lengua y cultura mexicanas.

Este menú no solo enumera platos tradicionales (pozole, birria, enchiladas), sino que mezcla la oralidad popular con el humor y la cortesía afectiva. Aparecen acortamientos típicos del español mexicano (pa' beber, pa' después del atascón), diminutivos afectivos (quemaditas, taquitos), y expresiones cargadas de ironía y ritmo (bien muchas gracias).

Desde un punto de vista lingüístico y pragmático, el menú revela cómo la lengua adopta un tono lúdico y cercano, transformando el acto de comer en una experiencia comunicativa. Aquí, el humor, la exageración y la amabilidad son marcadores culturales que transmiten una identidad colectiva: hablar, comer y reír son acciones inseparables.

Pedagógicamente, este material auténtico puede emplearse en clases de ELE (niveles B1-B2) para:

  • Explorar la variación lingüística y los registros coloquiales en contextos reales.

  • Analizar los recursos pragmáticos del español mexicano (afectividad, cortesía, ironía).

  • Promover la conciencia intercultural, entendiendo cómo el humor y la comida reflejan valores culturales.

Como actividad final, los estudiantes pueden crear su propio "menú cultural", eligiendo platos típicos de su país y acompañándolos con expresiones idiomáticas o refranes locales.
De esta manera, se combina el aprendizaje léxico con la reflexión cultural, reforzando la idea de que la lengua también se saborea, se ríe y se comparte.


ENTRE EL AMOR Y LOS TACOS: EL SABOR DE LA LENGUA

Del humor al sabor: una lengua que se vive y se ríe

El cartel de Sayulita y el menú de Doña Gabina Escolástica dialogan entre sí como dos expresiones auténticas del español mexicano. Ambos convierten el lenguaje cotidiano en arte: uno desde el humor amoroso y la ironía, el otro desde la calidez culinaria y la oralidad popular.
Esta infografía, diseñada para clases de español nivel B1-B2, combina lingüística y pragmática, invitando a los estudiantes a reconocer y usar el idioma en su forma coloquial, afectiva y cultural, más allá del "español de escuela".
A través del humor y la gastronomía, el aula se transforma en un espacio donde se exploran emociones, identidades y formas de hablar, demostrando que el idioma también se saborea, se ríe y se comparte.



Fotodenuncia Sayulita: conciencia ecológica y humor responsable 

Durante mis recorridos por Sayulita, un pueblo de espíritu libre y colorido, observé una paradoja que me hizo reflexionar: la belleza natural de sus calles y playas convivía con la acumulación de basura en algunos espacios públicos. Este contraste entre el paisaje paradisíaco y la contaminación visual motivó una fotodenuncia ecológica, cuyo objetivo es invitar a la acción desde el humor y la empatía.

Las fotografías que tomé muestran contenedores rebosantes, residuos fuera de lugar y carteles turísticos en medio de zonas afectadas. Sin embargo, más allá de la crítica, busqué transformar la observación en una propuesta educativa y creativa, uniendo la conciencia ecológica con el lenguaje coloquial mexicano.

Recicla con humor: amor por la tierra, no por la basura"

Inspirada en los letreros y expresiones populares mexicanas, creé una serie de frases con tono humorístico y reflexivo, que invitan a cuidar el entorno con una sonrisa:

    Estas frases forman parte del cartel educativo y visual que diseñé para promover la sostenibilidad desde el aula.
    Valor didáctico y aplicación en clase

En una clase de español como lengua extranjera (niveles B1–B2), esta propuesta puede utilizarse para:

  • Introducir léxico ecológico y expresiones idiomáticas mexicanas.

  • Trabajar la competencia pragmática, analizando cómo el humor refleja actitudes sociales.

  • Promover la educación ambiental e intercultural mediante el diseño de mensajes ecológicos en español.

Actividad sugerida:
Los estudiantes observan las imágenes, reflexionan sobre la relación entre turismo y sostenibilidad, y luego crean su propio cartel ecológico con frases en tono humorístico o creativo, adaptadas a su contexto local.

Gabriela Pitalúa Cárdenas
studentnummer:1824887
Mogelijk gemaakt door Webnode Cookies
Maak een gratis website. Deze website werd gemaakt met Webnode. Maak jouw eigen website vandaag nog gratis! Begin